jueves, 30 de enero de 2014

Etienne; otro alcalde diamante

Por: María Jaramillo Alanís


Ej. La Gloria.- Ya sabe usted, en Tamaulipas, la clase política (eso de “clase” harta risa me da) hace negocios a costillas de todos ustedes, además de esquilmarle el voto, no, no les es suficiente, tienen forzosamente que hacerse de empresas que proveen al gobierno que sirvieron o sirven, desde una simple torunda hasta maquinaria pesada.
Obvio como esa clase política sufre de diarrea verbal no le importa bajarle la luna y las estrellas a los gobernantes en turno, pues saben de sus debilidades, saben de sus ambiciones y con tal de conseguir lo que quieren, les dicen lo que quieren oír.
Por ejemplo a Arturo Díez Gutiérrez Navarro, aquel zonzo que dijo ser “el mejor alcalde del país” le vendieron la idea de que era el mejor, el único y que además sería el gobernador de Tamaulipas, el que sucediera a Eugenio Hernández Flores.
Ahí tienen que Díez Gutiérrez es un zonzo que encuerdaron los profesionales del verbo; Ricardo Gamundi Rosas y Salomón Rosas, el primero ex presidente del PRI, y el segundo diputado “juanito” y ex delegado del PRI en Tamaulipas, ambos de negro historial, pero ese dice la Nana Goya, es otra historia, el asunto es que le vendieron la idea de que sería gobernador, a cambio, su cabildo aprobó que la empresa Victoria Meters, S.A. de C.V., sembrará parquímetro por toda la ciudad.
Así, la empresa donde son socios Gamundi y Rosas, sembró en nuestra capital más de 1,500 parquímetros y no hay poder humano, hasta hoy, que revoque el acuerdo de cabildo que les permitió robar, esa es la palabra, robar a los victorenses.
El tema se torna más grave aún pues en la administración de Miguel González Salum se logró que en la Ley de Ingresos se echara abajo la autónoma facultad de la empresa para inmovilizar a los vehículos que sobrepasaban el tiempo marcado en las tragamonedas.
A decir del entonces regidor Julio César Martínez Infante la administración encabezada por González Salum, jamás dio cuenta de cuántos recursos ingresaron por multas provenientes de parquímetros, eso sí, dijo se estableció que “el 40 por ciento de las ganancias sería para el municipio y el resto para Victoria Meters”
El contrato sigue siendo leonino a todas luces, sin embargo la gravedad ahora es porqué Ex Presidente del Supremo Tribunal de Justicia de Tamaulipas, al abogado y hoy alcalde Ciudad Victoria, no atiende la determinación de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en el sentido de prohibir a las empresas propietarias de parquímetros, de abstenerse de colocar “arañas” que inmovilicen a los vehículos y el retiro de placas.
Nunca dijo la SCJN que la determinación fuese a discrecionalidad de ningún servidor público, Etienne Llano debió leer la sentencia y sentido del voto de los ministros, quienes por mayoría -8 a favor y 2 en contra- se pronunciaron a favor de la propuesta de su presidente Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena.
Así “el Pleno de la Suprema Corte concluyó que las autoridades de tránsito son las únicas que pueden imponer este tipo de sanciones. Y qué por lo tanto es inconstitucional que las empresas que tienen concesiones para operar parquímetros utilicen “la araña” o retiren las placas de los autos”
Ya sabemos lo que Gamundi y Rosas le prometieron al zonzo de Díez Gutiérrez ¿qué le ofrecieron a Etienne Llano? Antes de que lo diga, le recordamos: su administración está fuera de la ley.
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lunes, 20 de enero de 2014

El Aguaje…


Por: María Jaramillo Alanís

Mientras acomodaba la cabeza para dormir, Norma echaba hacía atrás su asiento, antes le recordé que debía guardar su anillo de graduación de la Benemérita, el reloj Buloba regalo de sus quince años y su medalla, pues nos habían advertido que el camino estaba lleno de salteadores; se despojó de su cruz a regañadientes y se recostó a dormir.

El camino nos sería largo, un tanto porque no lo conocíamos y porque además tendríamos que trasbordar muy de madrugada hacía un punto absolutamente desconocido y del que solo sabíamos quedaba a medio camino rumbo al puerto de Lázaro Cárdenas.

Las luces de Morelia lentamente quedaban atrás y cada vez más se sentía el estómago apretado, lejos de casa, del terruño. A Norma y cuatro de sus compañeros egresados de la Normal, les había “tocado”- por suerte- irse a Michoacán. Luego de permanecer cerca de un mes en la capital, los líderes del Sindicato y la Secretaría de Educación les avisó que debían presentarse en la zona escolar de El Aguaje, poblado que quedaba rumbo a Lázaro Cárdenas, antes tendríamos que pasar por Uruapan, Nueva Italia y la histórica Apatzingán.

El camión daba tumbos por aquella carretera de ida y vuelta, aún con luz del de día paramos en la pequeña central de Uruapan, nuestros ojos lo veían todo como cuando se miran las cosas por primera vez, lo mismo se compraba un agua fresca que una nieve, salimos de ahí entre risotadas.

Por primera vez sentí miedo a lo desconocido, a la oscuridad. Llevaba bajo mi responsabilidad a cinco muchachos y con ellos sus sueños e ilusiones.

Pardeaba por ahí de las 7 de la tarde, allá tras la montaña el sol huía, acá, arriba en el camión en los primeros asientos se colaba el miedo y el  sueño. Sin decir agua va, el chófer detuvo el camión a las afueras de Nueva Italia, no había paradero oficial, una enorme piedra a la vera del camino y ahí subieron cuatro jóvenes, de entre 20 y 25 años, no más.

Se colocaron en los últimos asientos y seguimos el camino. No había  pasado ni media hora, dormitábamos cuando escuchamos como si alguien en el fondo del autobús dijese algo de prisa, de manera atropellada, le susurré al oído a Norma:

-No te preocupes mija, seguro están predicando la palabra de Dios.

No había terminado de comentarle a Norma cuando sentí entre mis costillas el cañón de una pistola y uno de aquellos jóvenes que subieron en Nueva Italia, exigía sin mirarme a los ojos, de soslayo, aun así se le notaba la determinación:

-¡Dame el dinero!

Yo cargaba una bolsa de gamuza simulando una  cuera tamaulipeca, se la di y le dije;

-Sólo traigo cigarros y un encendedor, no llevamos dinero.

Luego dirigiéndose a Norma-por encima de mí- le arrancó del cuello la medalla, el reloj buloba y el anillo de graduación.

Habíamos subido una bolsa de plástico de ésas en las que uno hace el mercado, pues ahí habíamos puesto el “lonche” y las sodas para el camino, la bolsa con el dinero, papel americano y una gran almohada de plumas.

Delante de nosotros le gritaban al chófer, poniéndole un cuchillo en el cuello, que no detuviera su marcha y que encendiera la luz interior, atrás se podía escuchar como despojaban de ropa, joyas, dinero a cada uno de los pasajeros. Todo eran gritos que por un momento pensé que matarían a cualquiera.

La mujer que venía sentada justo atrás de nosotras, cargaba dos niños, uno cuadripléjico y otro más grandecito que le ayudaba con su hermano, desaforada les gritaba sin miedo alguno:

-¡Hijos de la chingada, ustedes son los mismos que nos asaltaron saliendo de Apatzingán! ¡Chinguen a su madre! ¡No tienen  respeto por nadie cabrones!

Cerré los ojos, abracé a mi sobrina y oramos. Le  pedimos a Dios misericordia y que perdonará nuestras faltas.

Después en medio de la nada, aquellos salteadores se apearon del camión y seguimos la marcha, nadie durmió. Llegamos a Apatzingán y el chofer nos pidió que le acompañáramos a interponer la denuncia ante la Policía, cuando fuimos pasaba ya de la medianoche, a la salida con maletas en ristre nos dispusimos a buscar hotel,  y ni tarda ni perezosa aquella mujer que les gritó su precio a los maleantes nos ofreció su casa, pues nos dijo que un hotel en esa ciudad sería bastante peligroso.

Doña Ana tenía una casa grande por lo que pudimos ver, estaba al norte de la presidencia municipal, me dio la impresión de que rodeamos el cerro, ahí nos tendió colchonetas en la sala y nos dijo;

-Mi marido llega como a eso de las cinco de la mañana, viene de trabajar, si lo ven no les de miedo, tiene barba y carga un arma larga, aquí todo es así.

No dormí. Y justo a las cinco de la mañana entró un hombre barbado, chamarra negra y un arma cruzada al pecho. Media hora más y ya todos estábamos en pie, Ana reía;

-Después del susto de la carretera y el temblor de la madrugada, no querrán saber de este pinche pueblo.

-Respondí…

-¿Tembló?  

Ana y su madre nos dieron de almorzar y nos encaminaron al taxi. Nunca más supimos de su familia.

De Apatzingán al Aguaje.

Con miedo aún, tomamos un autobús que se parecía a los destartalados camiones azules de Victoria, lo único novedoso era la radio, a la que todos los pasajeros  ponían atención, cosa que se me hizo poco común y entonces me puse a escuchar los mensajes:

-Se le avisa a la familia Plancarte que la familia de los Verdes va camino a Coalcomán.

El locutor enjundioso le ponía de su cosecha, supongo, para hacer más vendible su mensaje:

-Y si usted se topa con la Familia de los Verdes, avísenos, para darles el informe a tiempo.

Aquello transcurría a plena luz del día y además de una normalidad que espantaba. En mi poco conocimiento de la situación que se vivía en Tierra Caliente el mundo del narcotráfico no estaba en nuestra cotidianidad… aun, claro, pasó el tiempo y lo de entonces ya lo vivimos en Victoria, pero no en la magnitud de aquellos pueblos.

Una mujer se desgañitaba, acusaba de asesinos a personajes para nosotros, desconocidos, pero el  resto de los pasajeros guardaban silencio, volteaba a verse unos a otros,  mirando con recelo a la que se atrevía a decir aquellas cosas.

-      Tú sabes cómo lo mató, -chillaba, dirigiéndose al chófer- ¡Que todos lo sepan, es un desgraciado que envició a mi niño y luego lo mató!

Al final el chofer no aguantó la presión y bajo a la inocente, excusándose:
-¡Me distrae de a madres!
Así, de pronto, aquel camino de tierra se acabó justo frente a un quiosco que estaba o está en medio de la carretera. Ahí era el Aguaje, Michoacán, un pueblo en la nada, con casas de adobe, mujeres rubias de ojos azules, emperifolladas a media mañana, el camión rodeo el quiosco y nos dejó.

Pronto buscamos la inspección escolar que no estaba a más de cien metros de la parada del camión, la persona encargada estaba comiendo justo al lado en el único restaurante del poblado, aun así nos atendió:

-Maestra vayan a descansar, aquí atrás hay un hostal, dejen sus cosas y se presentan mañana para hablar y esperar las órdenes para que sean enviados a las comunidades que se necesite profesor.

Doblamos la esquina y sí, a espaldas del restaurante estaba el hostal cuyos propietarios eran una pareja de ancianos, ambos de piel muy blanca, amables en su trato, nos esperaban pues habían dispuesto habitaciones para cada uno de los muchachos. Parecía que sobraba tierra, pues circundaba el hotel una barda de tierra, las paredes y techos de los pequeños cuartos eran de tierra, al centro la pequeña casa de los propietarios y el hermoso brocal de una noria, todo de tierra color tierra.

Apenas nos sentamos en nuestros mullidos catres para desempacar y estirar las piernas, llegó el vecino de enfrente de nuestra habitación:

-¿Es verdad que son de Tamaulipas?-preguntó atropellándose-

-Sí, de distintos puntos de Tamauilipas.

-¡Yo soy de Aldama! Hace tiempo también me tocó venirme a dar clases a Michoacán y acá me casé. ¿Son sus hijas?

      -Norma es mi sobrina, el resto de los muchachos son sus  compañeros de  generación.
-¡Lléveselas, por favor! Han mandado otras maestras y  sí a los narcos les gustan se las llevan. Aquí no verá hombres a ninguna hora del día, todos están en los cultivos, sólo los niños y ancianos se quedan.

-¿Los cultivos es eso rojo brillante tan bonito que se ve desde la carretera?

-Sí, amapola, marihuana. Por el puerto de  Lázaro Cárdenas sacan su mugrero.

-¿Y el gobierno qué hace para detenerlos?

-¡Nada! Acaba de salir Cuauhtémoc Cárdenas y creímos que esto se acabaría y mírennos.

Luego nos recomendó salir a comer pero eso sí rapidito y encerrarse en el hostal.

-Vayan a comer pero regresen enseguida, después de las 7 de la tarde empiezan a disparar sus ametralladoras desde distintos barrios.

Y así fue. Se escuchaban disparos por todo el poblado, no peleaban sólo se demostraban el calibre de sus armas.

El Aguaje Michoacán no contaba con farmacia, doctor, iglesia, ni genízaros, eso sí, había casa de cambio porque ahí llegaban hartos dólares de los pasaporteados o vaya a usted a saber, paleterías, joyerías al por mayor, florerías y hasta velatorios.

Ahí pasamos más de diez días, hasta que se le hincharon las pelotas al inspector escolar, y ahora creo que la tardanza fue porque tenía que pedirles permiso a los narcos para saber a qué lugares enviar a los profesores.

A Norma le toco un pequeño villorrio de apenas 20 viviendas “Arroyo Seco”, dónde también había solo mujeres, ancianos y si acaso no más de diez niños, eso sí la escuela contaba con mesabancos de plástico individuales, un pizarrón enorme y un estuche de geometría que un niño no podría cargar; al lado, la casa del profesor con su parcela y tele satelital, todo al pie de la Sierra Madre Occidental subiendo hacia los Altos de Jalisco, según explicaron los lugareños.

Era fines de 1988, el narcotráfico controlaba Tierra Caliente y todo Michoacán. A los profesores de Tamaulipas de manera irresponsable se les enviaba a sabiendas que les darían los sitios más alejados de las ciudades, allá en los confines de la sierra y hasta allá fueron pues para eso se habían sacrificado sus padres.

Hoy a más de dos décadas, las cosas no son distintas en Michoacán, lo mismo han pasado gobernantes priístas que de izquierda y para botón de muestra; Genovevo Figueroa Zamudio, priísta de hueso colorado, antes lo había hecho Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano también priísta y su hijo, ya del PRD, Lázaro Cárdenas Batel y Leonel Godoy Rangel.

Nadie escapa, sí alguno pretende lavarse las manos como Poncio Pilatos, tendrán que desenterrar a sus propios muertos y convertirse en parias en su tierra.

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viernes, 10 de enero de 2014

¡Agua!

Por: María Jaramillo Alanís

Altos de Caballeros.-Ya no queda de otra, tenemos que volver a tomar agua del pozo, a coger agua de lluvia-aunque sea ácida- total, no pasa que se nos caiga el cabello. Es que de los 89.46 pesos que percibe al día un albañil, 80 serán para el consumo mínimo de agua, con los 9.46 que le quedan 8 serán para la pesera que según Ramiro Ramos modernizó, aluego, súmele las croquetas del perro con su respectivo 16 por ciento, la cocacola y las sabritas y los chiles en vinagre, los tendrá que robar o pedir fiado en algún lugar de la mancha dónde no lo conozcan.

Por eso me retiré a vivir a Altos de Caballeros, acá dónde pasa cerquita el tren y pueda yo vender mis enchiladitas, eso que no vendo mucho, no se la vayan a creer los de SAT y me boletinen como tanto cristiano evasor, y no vendo harto por chaparra, si yo fuera alta, pelo ensortijado, nariz aguileña, mirada sexosa, de ésas que salían en fotonovelas como doña Gloria Chagoyán, pos otro gallo me cantara, claro sí además pasará el tren de pasajeros (¡juas!)

No me quejo, sale pa’vivir, pero lo que es en Victoria ¿pos cómo? Ahora resulta que el empleado de quinta que cobra como gerente de la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (COMAPA), José Luis Mata Blanco, anunció que la tarifa del agua cuesta 25 por ciento más, es decir, por consumo mínimo usted pagara desde ya 80 pesotes, y no los 58 pesos con redondeo para gastos técnicos y de recuperación.

Los 2 pesos con 52 centavos que aumentó el salario mínimo a partir del 1 de enero del 2014 quedó prácticamente en nada, lo aniquilaron los aumentos a la gasolina, a los productos de la canasta básica y de pilón, la Comapa de Victoria nos da la estocada con el aumento del 20 por ciento a las tarifas del agua.

Pensaba pasarle la lista de los nuevos impuestos que desde el 1 de enero están ya vigentes pero mejor le digo, que sí a usted le gusta la comida “chatarra”, siga comprándola, total, será lo único que podamos comprar pues el precio del pollo, huevo, carne, pescado, hoy prácticamente son inalcanzables.

Los mexicanos tradicionalmente hemos vivido en crisis que ya nada nos asusta y hemos desarrollado ingeniosas maneras de sortear la desgracia, acciones salidas del hambre y la necesidad. Sabemos cómo esquivar la falta de comida, como estirar lo poco que se gana, igual estamos seguros que las reformas draconianas de Enrique Peña Nieto y su particular estilo porfirista de gobernar, no llevarán a vivir a pan y agua, pero nada puede ser peor que arrodillarse.

Así que Mata Blanco, puede esperar sentado a que le paguen la facturación del agua, no es importante cuando frente a la mesa hay bocas que mantener.

Mata Blanco y sus amos pueden tomarse toda el agua que ellos dicen es potable, pero no pasa los estándares de calidad que marca la propia Secretaria de Salud.

Agua y predial, así como los recibos de Telmex pueden esperar mejores tiempos. Vivamos como antaño, aunque eso conlleve sonar un cuerno para comunicarnos o enviar señales de humo para ver si alguien a lo lejos nos responde.

Por eso desde mi otero en Altos de Caballeros, el horno de tierra estará listo, y, humeante la chimenea con un jarro rebosado de frijoles, agua de la noria para un cafetito hervido, total diría mi amá; mundo hay te quedas.

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miércoles, 8 de enero de 2014

La UAT y la equidad de género…

Por: María Jaramillo Alanís


 
Mariposas y Mahuiras.-A ver ¿dónde andan las mujeres que tanto se jactan de ser defensoras de la equidad de género? Sé que no dan paso sin huarache y  supongo que no han de tardar en sacar sus anafres y sus cacerolas para protestar por tan altisimo atropello. ¿No se enteraron? Pos cómo mi alma si andaban en el festejo de inicio de año y entrándole al tamal borracho, pues les informo que el último sabio que quedaba en el pueblo nombró como funcionarios a puros de su género y casi todos de su edad.

Tampoco es cosa de extrañar, desde el gobierno estatal se mandó una señal que todos entiendieron bien, (¿?) pues el Instituto de la Mujer Tamaulipeca careció de titular por tres años y nadie chistó, pues lo que había se hacía desde las oficinas del DIF estatal, o sea nada.

Luego entonces no es de extrañar la misoginia de Enrique Etienne Pérez del Río, hoy rector de la Universidad ex Autónoma de Tamaulipas. Valdría la pena preguntar a Etienne ¿de verdad tiene liderazgo o él mismo se tragó el cuento goebbeliano de qué era el mejor y único, lo que la UAT esperaba hacía muchos ayeres?

Cuando leo que Etienne nombró a Juan Salinas Espinoza, secretario general de UAT me quedé asombrada, anonadada ¿What happened eze? Luego ya pasado el soponcio, es comprensible, pues Juan es un boyante constructor, integrante de una familia que reza y atiende la Mesa del Señor, católica y apostólica ¿y eso qué tiene que ver con la UAT? Pos nada, por eso digo.

Hace unos días, pasó frente a mí, mi maestro en eso de las artes ocultas, digo, en Apreciación Musical, el Arquitecto José Luis Pariente Fragoso, mi maestro de fotografía en el diplomado en periodismo, unico que se ha ofrecido en la UAT cuando Alfonso Pérez Vázquez era de verdad líder, -ese es amigo, no pedacero-pues pasó como dice la rola de Pedro Infante “pasaste a mi lado, con gran indiferencia, tus ojos ni siquiera voltearon hacia mí”, eso  significa una cosa, o vaya uste a saber, no saben voltear hacia los lados, ni para arriba y mucho menos para abajo, suponen que nadie los merece y que en su natal Vigo, España estaría mucho más agusto.

Le nombré dos personajes, ninguno de los dos sabe qué rayos es eso de “socializar”, de saludar, de bajar la mirada, es más, y perdonando la expresión que suele decir una de mis hermanitas, se tiran el pedo más alto que el culo ¿Cómo entonces dicen los sonrientes boletines que hay liderazgo en la UAT? Lo qué hay desde el día en que arribó Etienne es pura gente “nice”, la bonita, (eso de nice y bonita es ironía) la que sólo se junta en el Campestre y Victorense.

Queda muy bien aquello de que nadie sabe para quién trabaja, ya verán dónde se meten la autonomía.

Claro a Pariente Fragoso no le quito que sabe su trabajo, es un excelente maestro, investigador, pero resulta que la UAT se hizo para la raza de a pie, para el jodidiaje pues, para aquellos que no podían salir a Nuevo León o al Deefe.

El quid del asunto es ¿dónde están las mujeres en el equipo de Etienne Pérez del Río? Brillan por su ausencia. ¿Acaso no hay una sola que dé el kilo para ser tomada en cuenta en puestos de toma de decisiones? ¿Dónde quedó Olga Hernández Limón?  ¿Y doña Luisa Álvarez? Han de decir, mujer que sabe latín ni tiene marido ni tienen buen fin. ¡Mecachis!

Revo Taméz Haces no cuenta, pues está inventariada en todos los puestos de la UAT y también es gente nice y bonita, por cierto hermana del ex rector Humberto Filizola Haces.

Y miren ustedes, en el club de Tobi Etienne, caben todos los varones, pero al correr el nombre de Sergio Humberto de la Garza Almazán, el Master Google me dio una nota preocupante;  “5 de marzo de 2007: Bajo un fuerte operativo coordinado entre Seguridad Pública Estatal, el Ejército y agentes federales de la Procuraduría General de la República (PGR), fueron trasladados los cinco detenidos en la carrera a la ciudad de México. Los detenidos dijeron llamarse; Eduardo Lagunes Abelardo, Hugo Barona Plascencio, Sergio Humberto de la Garza Almazán, José Mendoza Gómez, Francisco Javier Villareal, este último presunto elementos de la Policía Federal Preventiva; y Javier Garza Garza, quien se encontraba internado en la clínica Millenium con un balazo en la pierna”. Todo lo descubre el tiempo, el agua o google.

Todo es preocupante en la UAT, desde un rector cuyo mayor mérito es ser amigo del padre del gobernador en turno, el pequeñisimo olvido de no tomar en cuenta a una sola mujer-que las hay en la UAT- y ser la cabeza de playa de Alejandro Etienne Llano en su pretención de ser el próximo gobernador.

Ser el rector de la UAT es lo de menos.

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lunes, 6 de enero de 2014

Periodismo de alto riesgo


Por: María Jaramillo Alanís





El periodismo desde siempre, ha sido una profesión y oficio de alto riesgo. Francisco Zarco nos dio ejemplo de patriotismo, de compromiso con la sociedad, con un México más justo, un periodista decente que murió cuando apenas cumplía los cuarenta años.



Escribir de lo que le ocurre a la sociedad, de su entraña, genera necesariamente malestar a los administradores de los dineros públicos, es decir de quienes han gobernado este país y eso mismo ha propiciado una maraña de intereses, pues los primeros que se debían a la sociedad optaron por aceptar las lisonjas de los gobernantes a cambio de que no se hablará de lo mal que gobiernan los segundos.



Las prebendas, el agasajo, la remuneración por comentar o publicar la información oficial se volvió la praxis cotidiana de los medios impresos y electrónicos, que en muchos casos, lograron afianzar sus periódicos, reporteros, columnistas a quienes se les pagaban comisiones altísimas por línea publicada y por la publicidad oficial- cosa que aún se práctica- pero con discrecionalidad.



Es decir la venta de espacios publicitarios en cualesquier medio, en una sociedad cuyo modelo económico capitalista no debería ser asunto que espante, sin embargo, espanta que se creen organizaciones periodísticas,  medios impresos y electrónicos a la medida de los  responsables de las dependencias que manejan la imagen de cada gobierno, en el caso que me ocupa, de Tamaulipas, que no deja de ser un estercolero.


No es de hoy el asunto de la discrecionalidad en temas como el que describo, y tampoco es de hoy los y las periodistas a modo. Lo que ya no puede ni debe permitirse es la cotidianidad con la que se usan dineros públicos para enriquecer a cuñados desadaptados, y mucho menos a algunos que siendo del terruño, bajaron de Marte tratando de vender espejitos y clases de periodismo.


Y tampoco es un tema que  vaya en un sentido, es decir, para que haya un bandido se necesita otro al que se le ha dicho que “te pago tanto por quincena y manos libres”, es decir a la mitad de los reporteros-por lo menos a los de Victoria-, así les enseñaron.


¿Quién no recuerda  a José Villarreal Caballero (q.e.p.d) y su gloriosa “cooperativa”? Todos, supongo. Aun recuerdo el despido de cinco reporteros, que originó su primera huelga, pues al quite entró un reportero fronterizo que había sido echado de Reynosa, por qué, no lo sé.


El entonces propietario del Mercurio ordenó:


-¡Contrata al primero que pase por la calle!


Y ni tardo ni perezoso García lo hizo, vio pasar a un vendedor de aguas frescas le llamó, le dio libreta y pluma y lo hizo periodista.


Ni modo que Enrique Cárdenas González y sus criaturas sepan una pizca de periodismo, crearon una empresa para proteger sus negocios, el poseer radio y periódico les dio impunidad y al mismo tiempo pretendieron desde entonces catapultar al cachorrito hacia la gubernatura, cosa que gracias a Dios no han logrado.


Lo mismo pensaría Villarreal Caballero, pero acá sabiendo que no había materia prima, se dio prioridad  a los negocios de gas y mueblerías, luego entonces se dieron y dan el lujo de pagar sueldos miserables y dejar manos libres, eso sí, con una lista inconmensurable de personas a las que no se les toca ni con el pétalo de una rosa, las complicidades cuestan.


Pasó el tiempo y aquí la simbiosis de poder más dinero prohijó la corrupción, minó el ejercicio periodístico, acabó por engullirlo, pocos a la fecha hacen periodismo, prefieren la fácil, es decir, colocarse en la zona gris donde no pasa nada, no se ve nada y no se escucha absolutamente nada, esperando a qué cada fin de año se les ponga estrellita en la frente por bien portados y otros se contratan como voceros oficiales para repartir las “estrellitas”.


A su alrededor miles de seres humanos carecen de lo elemental, los hospitales tratan con la punta del pie a los pacientes, no hay  medicamentos, y los que hay son proveídos por “coyotes” de la salud, verbigracia; farmacias de la Fe.


No sólo es el sector salud, en educación, cultura, finanzas, obra pública, medio ambiente, turismo y por último la seguridad, nada es cómo dicen los panegiristas que es,  de hecho si se calificara el rendimiento hombre-trabajo del jefe del poder ejecutivo no pasaría ni de panzazo.


Y entonces aquí el periodismo está ausente y olvidando, -porque así es conveniente-, su tarea de informar a la sociedad de lo que le pasa y lo que ha dejado de hacer  el gobernante.


Ciertamente el periodismo se convirtió en una profesión y oficio de alto riesgo pues un Estado que  ha dejado en la indefensión a su sociedad, deja también, por lógica, a su suerte  a los y las periodistas.


Ya para el 2006 en Tamaulipas se mataba, desaparecía a periodistas, evidentemente en el contexto de la guerra contra el crimen, el número de periodistas asesinados y desaparecidos es mayor y natural pues un Gobierno que no ha querido darse cuenta que le son necesarios los y las periodistas críticos, le sale más barato que los maten o desaparezcan, así de triste.



Y es simple, pues un Estado sin una prensa crítica no tendrá los contrapesos necesarios para medir cómo y en dónde hace falta su trabajo Constitucional, es decir; lo que por Ley está obligado a hacer por los ciudadanos,  sin necesidad de publicitarlo y pagar por ello.


Si, el oficio de periodista en Tamaulipas es de alto riesgo, pues el gobierno estatal, su vocero, el cuñado de oro- como gran becerro-y asesores, ordenan vetar y boletinar para que nadie ose contratar, de hacerlo se les cortara el estipendio y pago de facturación.


Las y los periodistas están a dos fuegos; asesinados y/o desaparecido y deshonrados de estar con el narco, o bien; estar a dos manos, sin rodilleras y con boqueras, elijan, pues esa es la realidad del periodismo en Tamaulipas.


Si alguien le conoce avísenle a Egidio Torre Cantú que el Mache hace buenas crónicas y que Juan Perros es mejor en Finanzas que Miguelito González Salum.


Lo de menos es esperar a que concluya la negrura de un gobierno carente de destino, rumbo, fallido y desaparecido.


PD: Construyendo trincheras vietnamitas.





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domingo, 15 de diciembre de 2013

Desmedida genuflexión


 

 

Por: María Jaramillo Alanís

 

El pasado 13 de diciembre, concluyó el primer año de ejercicio Constitucional de la Sexagésima Segunda legislatura de Tamaulipas, es decir el viernes pasado apenas, entonces el presidente de la Junta de Coordinación Política, Ramiro Ramos Salinas, agradeció y reconoció el papel de sus pares y los exhortó a seguir trabajando por un “Tamaulipas más fuerte” (Así como slogan de campaña)

 

Y sigo relatando el contexto en el que, Ramos Salinas, conminó a los integrantes de la Legislatura de Tamaulipas, para que trabajen en un ambiente de respeto privilegiando siempre el diálogo y acuerdo para que el  Congreso “brille y sea ejemplo”.

 

Nada de lo dicho  se recuerda, ni se reconoce en la voz de Ramos Salinas, ayer en reunión con los comunicadores  clarito anunció que la sesión “ordinaria” para  aprobar la  minuta de reforma  a la Constitución Política de México en materia de energía sería éste domingo a las 5 de la tarde.

 

Ahí en plaza Mariana, algunos sesudos periodistas reclamaron que la sesión “ordinaria” fuese en el mismo horario en que jugaban la final de futbol  entre León y el América, ¿pues qué creen? A las 21:48 de ayer sábado se citaba  -vía WhatsApp- a los diputados y diputadas para que se presentasen a las 10 am de este domingo.

 

¿Qué acaso no se ocupan 24 horas de antelación para citar a sesión? ¿Por qué sesión ordinaria si cerraron periodo el pasado viernes? ¿Por qué la prisa? Esta sesión debió ser la primera extraordinaria de la presente Legislatura, igual da, se trataba de avalar lo ilegal.

 

Se sabe que a la misma hora, es decir 10 am de éste domingo, sesionaba el Consejo Político del  PRI para tomar protesta a la nueva dirigencia que ha sido cuestionada por los mismos voceros del gobierno estatal, y en el discurso el gobernador Egidio Torre Cantú tenía previsto presumirle  a César Camacho que Tamaulipas se sumaba a la orden de Enrique Peña Nieto, lo que al final del evento, ocurrió, claro.

 

Pero ¿a quién le interesa hacer ver mal al Poder legislativo, no a Ramiro Ramos y a la bancada del PRI, los colados del Verde y los infumables Panistas, sino al mismo Constituyente? Al Poder Ejecutivo, pues la orden de sesionar a las 10 salió justo de Palacio de Gobierno e ifso facto aprobar  la minuta.

 

Nada costaba cumplir con las formas, cosa que  les hubiese redituado mejor imagen en  marketing nacional, pues la Legislatura de Tamaulipas hubiese sido la número 16 y la que diera el cerrojazo para que se promulgara la Reforma Energética y que por primera vez le entregaran buenas cuentas a su jefe político, pero todo fue desaseado.

 

Ahí tienen. Ya encima la hora para sesionar, sólo había siete, sí, siete legisladores, luego uno a uno fueron llegando los refuerzos, el líder dizque campesino, Juan Báez y  Ernesto Robinson Terán tuvieron el descaro de votar  “a favor por México” “A favor por Pemex”, tampoco es novedad, en su currículo no he sabido de un acto digno, sólo vivir como lo que son; sanguijuelas.

 

Pero el circo, no se puede llamar de otra manera, lo dio Jorge Valdez Vargas, legislador del PRD, quien se subió a la tribuna, se lanzó al piso, dijo que trataba de evitar que sus compañeros votaran la minuta, obvio que no lo logró.

 

Afuera,  el cerco humano se convirtió en un hilacho de minorías tristes, sin dirigentes, ni  líderes, abandonadas a su suerte, pa’acabar pronto; había más polis estatales a pie y en coches, que manifestantes. Así de desmemoria tiene la sociedad.

 

Así el Congreso de Tamaulipas, aprobó la Minuta que reforma la Constitución Política de México, en materia de energía, con lo cual ayudan a mandar a Pemex y a la CFE a brazos de la Iniciativa Privada, mexicana y extranjera.

 

De verdad no hace falta tan pronunciada genuflexión.

 

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